*Actividad de trabajo individual
Autor: Pérez, N.
La web 2.0: Interactúo, Construyo y Aprendo:
Del empleo pasivo de las TICs en la educación a la construcción colaborativa de aprendizajes significativos
Del empleo pasivo de las TICs en la educación a la construcción colaborativa de aprendizajes significativos
Resumen
Las actividades académicas desarrolladas en herramientas de la Web 2.0 como Wiki y Blog, llevan implícita la participación del estudiante para la construcción colaborativa de aprendizajes. Desde el constructivismo social, el desarrollo del aprendizaje es un proceso social, que se desarrolla en función de la interacción con los otros; para que esto sea posible, el estudiante requiere de conocimientos y experiencias previos, así como procesos cognitivos de alto nivel y competencias que le permitan contribuir a la construcción colaborativa; ambos elementos facilitan al estudiante interiorizar el conocimiento y construir sus propios aprendizajes significativos.
Palabras Clave
Constructivismo, Web 2.0, Blog, Wiki, Comunicación Escrita y Verbal, Pensamiento Crítico.
Constructivismo, Web 2.0, Blog, Wiki, Comunicación Escrita y Verbal, Pensamiento Crítico.
Introducción
El empleo de las TICs para apoyar el aprendizaje de los estudiantes, es por demás un tema polémico en el ámbito educativo a nivel internacional; mucho se ha cuestionado sobre la veracidad de sus beneficios, razón que le ha valido múltiples denominaciones, desde distractores, herramientas para procesos de enseñanza-aprendizaje, apoyos didácticos, hasta el cuestionamiento sobre su alcance a futuro como sustitutos del docente. En México no ha sido la excepción, la SEP ha implementado programas sustentados en TICs, tal es el caso de los programas Red escolar, SePIENSA, y telesecundaria; con base en el contexto de la “sociedad del conocimiento” que actualmente nos atañe, abordemos el ejemplo más representativo de aquél que en años recientes incorporó sólo para fines de búsqueda de información, la red digital más empleada a nivel internacional: la Internet. En el sexenio del llamado “gobierno del cambio” (2000-2006 del Presidente Vicente Fox Quesada), surgió el Programa Enciclopedia, entre sus objetivos se contemplaba impactar en los procesos educativos y de aprendizaje por medio de la interacción de los alumnos con los contenidos pedagógicos incorporados en Enciclomedia. En el transcurrir del tiempo las críticas sobre su impacto estuvieron a la orden del día y, finalmente después de ocho años la SEP, da a conocer el nombre de su sustituto: el Programa HDT (Herramientas Digitales para Todos), dos de las principales características que lo diferencian con Enciclomedia, radican en que el campo de interacción del estudiante deja de reducirse al material pedagógico y propicia la interacción con los otros, ya que cada equipo del Aula Telemática de Medios tendrá conexión a Internet, espacio que hoy en día ha dejado a tras la concepción de aislamiento social y el papel del navegante como sujeto pasivo receptor de información, al usuario que accede y crea la información e interactúa en diversas comunidades sociales, éstas últimas características de la Web 2.0, herramienta ya incorporada en el ámbito académico, que le programa HDT no deja fuera.
Respecto a este nuevo programa, en la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información 2010 celebrada el 11 de mayo en Ginebra, Suiza, José Fernándo Gónzalez, subsecretario de Educación Básica, destacó la necesidad de impulsar las redes sociales para el uso equitativo de la banda ancha y afirmó que el uso de objetos multimedia es un factor de movilización de diversas habilidades en los alumnos.
El internet, propiamente las herramientas de la Web 2.0, en la educación abren una posibilidad de que el estudiante construya su propia aprendizaje, y más aún un aprendizaje significativo, así como la interacción encaminada a construcciones colectivas, sin embargo vale la pena analizar de qué manera se construyen estos aprendizajes y qué competencias deben poseer los estudiantes que hacen uso de tales herramientas con fines académicos, que bien podrían otorgar una nueva denominación a las TICs como espacios de interacción y construcción de aprendizajes; respuestas que el lector podrá analizar a profundidad en los siguientes apartados.
I. Construcción colectiva de aprendizajes significativos en herramientas de la Web 2.0: Wiki y Blog
El éxito del empleo de las TICs con fines educativos, ha sido adjudicado en mayor medida al docente, al ser éste el responsable del empleo adecuado para facilitar el aprendizaje de los estudiantes; idea un tanto contradictoria si consideramos que su empleo se promueve bajo el modelo pedagógico de mayor sustento de los programas educativos actuales “El constructivismo”. Uno de sus principales exponentes, el psicólogo Lev Vigotsky, planteó la Teoría Histórico Cultural, de acuerdo a Daniels (2001), en ésta se determina que las fuerzas sociales, culturales e históricas desempeñan un papel en el desarrollo; producto de esta teoría nace el constructivismo social, que hace hincapié en la participación activa del estudiante para construir su propio proceso de aprendizaje en relación con el entorno social, y el papel del docente como mediador y facilitador en el proceso de aprendizaje del estudiante.
Por lo tanto determinar el éxito del empleo de las TICs en educación depende en la misma medida del propio estudiante; en este sentido, si el empleo de las TICs en el aula, se ha concretado en la proyección de los contenidos por medio de sistemas audiovisuales atractivos y, el rol del estudiante como receptor de la información por diferentes sentidos, la innovación y la construcción del aprendizaje han quedado de lado, por ende sólo ha sido el empleo atractivo de las TICs en prácticas educativas bajo modelos pedagógicos conductistas, donde el estudiante ha sido sólo un receptor de información, y el aprendizaje sólo un proceso individual, como el claro ejemplo del objetivo de enciclopedia visto al inicio de este texto, que hace referencia a la interacción con los contenidos sólo por la recepción de los estímulos visuales.
La Internet, propiamente la Web 2.0 llega al ámbito educativo como un parte aguas entre el empleo de las TICs en prácticas conductistas y aquellas verdaderamente constructivas e innovadoras; de acuerdo a la definición de O´Reilly (2005, cit. En Margaix, 2007) éstas son todas las aplicaciones que sacan partido a las ventajas intrínsecas de la web, ofreciendo un servicio continuamente actualizado que mejora cuanto más gente lo use, utilizando y remezclando los datos de múltiples recursos, incluyendo los usuarios individuales, a la vez que ofrecen sus propios datos y servicios de tal forma que pueden ser reutilizados por otros, creando una “arquitectura de participación” en red, yendo más allá de la página de la web 1.0 para ofrecer experiencias de usuario cada vez más ricas (Margaix, 2007, p. 96). Por consiguiente, el proceso de aprendizaje bajo el enfoque constructivista de Vigotsky, se lleva a cabo por medio de la participación del estudiante sustentada en la interacción con los otros con fines de construcciones colaborativas. En consecuencia la construcción individual del estudiante contribuye a la construcción colaborativa de aprendizajes; de acuerdo con las premisas para facilitar el aprendizaje determinadas por Díaz y Martins (1986, cit. En Alonso, 2000), desde la teoría constructivista de Piaget, favorecen más, el empleo de dinámicas de grupo como fuente de actividades estimulantes y reequilibradoras; no obstante también cabe la posibilidad de que la participación del estudiante sea para él sólo un “deber”, como requerimiento de actividades académicas, ya que desde los modelos pedagógicos conductistas, la participación del estudiante puede evidenciar conocimientos individuales sin fines de colaboración.
Puede afirmarse que la colaboración del estudiante no sería posible sin la construcción individual, resultado de diversos procesos cognitivos que parten desde la identificación de los elementos implicados en la temática que se aborda, pasando por la relación, comparación, inferencia, deducción, análisis y reflexión, entre otros como la investigación, hasta llegar a la construcción individual y, finalmente poder ser un sujeto activo en la comunidad; aún así esta situación idílica pudiera ser delegada por construcciones producto sólo de procesos conductistas como la reproducción automática de conocimientos.
El panorama deja ver un sin fin de experiencias enriquecedoras para fortalecer el aprendizaje del estudiante, dándole mayor relevancia y posibilidades de permanencia, aún tiempo después de la construcción; en términos constructivistas ésta es la finalidad del proceso que Ausbel expone en su Teoría del Aprendizaje Significativo; según el autor éste se presenta cuando “puede relacionarse de modo no arbitrario y sustancial” (Pozo, 2006, p. 211). Al considerar que las construcciones se basan en herramientas de la Web 2.0 inmersa en la Internet, habría que evaluar su autenticidad en contraposición a lo que podría ser una construcción en apariencia valiosa, pero resultado del plagio académico recayendo en la reproducción de información o conocimientos de otros, lo que le valdría una acción simplemente conductista.
Imaginemos la riqueza de las colaboraciones de los integrantes de la comunidad, tan variada como la diversidad de experiencias, conocimientos y opiniones de cada uno de ellos, que promueven un nuevo reto hacia los demás, pues el otro tendría que partir de éstas y de los propios para poder llevar a cabo la actividad, lo que propicia las relaciones no arbitrarias con mayor sentido; no obstante para que sea posible, se requiere de las habilidades de cada integrante para formar aprendizajes realmente significativos, pues desde la teoría conductista de Skinner, “Como todos los estímulos (y respuestas) son equivalentes entre sí, el aprendizaje no se ve afectado ni por el contexto en el que se realiza ni por su contenido”. (Martí, 1992, p. 65).
Entre la extensa oferta de herramientas de la Web 2.0, el ámbito académico ha adoptado en mayor proporción a la Wiki y al Blog por su fácil empleo y posibilidades de interacción; para efectos del enfoque del tema que nos ocupa, revisemos la definición de ambas herramientas establecida por Días y Morales (2009):
El empleo de las TICs para apoyar el aprendizaje de los estudiantes, es por demás un tema polémico en el ámbito educativo a nivel internacional; mucho se ha cuestionado sobre la veracidad de sus beneficios, razón que le ha valido múltiples denominaciones, desde distractores, herramientas para procesos de enseñanza-aprendizaje, apoyos didácticos, hasta el cuestionamiento sobre su alcance a futuro como sustitutos del docente. En México no ha sido la excepción, la SEP ha implementado programas sustentados en TICs, tal es el caso de los programas Red escolar, SePIENSA, y telesecundaria; con base en el contexto de la “sociedad del conocimiento” que actualmente nos atañe, abordemos el ejemplo más representativo de aquél que en años recientes incorporó sólo para fines de búsqueda de información, la red digital más empleada a nivel internacional: la Internet. En el sexenio del llamado “gobierno del cambio” (2000-2006 del Presidente Vicente Fox Quesada), surgió el Programa Enciclopedia, entre sus objetivos se contemplaba impactar en los procesos educativos y de aprendizaje por medio de la interacción de los alumnos con los contenidos pedagógicos incorporados en Enciclomedia. En el transcurrir del tiempo las críticas sobre su impacto estuvieron a la orden del día y, finalmente después de ocho años la SEP, da a conocer el nombre de su sustituto: el Programa HDT (Herramientas Digitales para Todos), dos de las principales características que lo diferencian con Enciclomedia, radican en que el campo de interacción del estudiante deja de reducirse al material pedagógico y propicia la interacción con los otros, ya que cada equipo del Aula Telemática de Medios tendrá conexión a Internet, espacio que hoy en día ha dejado a tras la concepción de aislamiento social y el papel del navegante como sujeto pasivo receptor de información, al usuario que accede y crea la información e interactúa en diversas comunidades sociales, éstas últimas características de la Web 2.0, herramienta ya incorporada en el ámbito académico, que le programa HDT no deja fuera.
Respecto a este nuevo programa, en la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información 2010 celebrada el 11 de mayo en Ginebra, Suiza, José Fernándo Gónzalez, subsecretario de Educación Básica, destacó la necesidad de impulsar las redes sociales para el uso equitativo de la banda ancha y afirmó que el uso de objetos multimedia es un factor de movilización de diversas habilidades en los alumnos.
El internet, propiamente las herramientas de la Web 2.0, en la educación abren una posibilidad de que el estudiante construya su propia aprendizaje, y más aún un aprendizaje significativo, así como la interacción encaminada a construcciones colectivas, sin embargo vale la pena analizar de qué manera se construyen estos aprendizajes y qué competencias deben poseer los estudiantes que hacen uso de tales herramientas con fines académicos, que bien podrían otorgar una nueva denominación a las TICs como espacios de interacción y construcción de aprendizajes; respuestas que el lector podrá analizar a profundidad en los siguientes apartados.
I. Construcción colectiva de aprendizajes significativos en herramientas de la Web 2.0: Wiki y Blog
El éxito del empleo de las TICs con fines educativos, ha sido adjudicado en mayor medida al docente, al ser éste el responsable del empleo adecuado para facilitar el aprendizaje de los estudiantes; idea un tanto contradictoria si consideramos que su empleo se promueve bajo el modelo pedagógico de mayor sustento de los programas educativos actuales “El constructivismo”. Uno de sus principales exponentes, el psicólogo Lev Vigotsky, planteó la Teoría Histórico Cultural, de acuerdo a Daniels (2001), en ésta se determina que las fuerzas sociales, culturales e históricas desempeñan un papel en el desarrollo; producto de esta teoría nace el constructivismo social, que hace hincapié en la participación activa del estudiante para construir su propio proceso de aprendizaje en relación con el entorno social, y el papel del docente como mediador y facilitador en el proceso de aprendizaje del estudiante.
Por lo tanto determinar el éxito del empleo de las TICs en educación depende en la misma medida del propio estudiante; en este sentido, si el empleo de las TICs en el aula, se ha concretado en la proyección de los contenidos por medio de sistemas audiovisuales atractivos y, el rol del estudiante como receptor de la información por diferentes sentidos, la innovación y la construcción del aprendizaje han quedado de lado, por ende sólo ha sido el empleo atractivo de las TICs en prácticas educativas bajo modelos pedagógicos conductistas, donde el estudiante ha sido sólo un receptor de información, y el aprendizaje sólo un proceso individual, como el claro ejemplo del objetivo de enciclopedia visto al inicio de este texto, que hace referencia a la interacción con los contenidos sólo por la recepción de los estímulos visuales.
La Internet, propiamente la Web 2.0 llega al ámbito educativo como un parte aguas entre el empleo de las TICs en prácticas conductistas y aquellas verdaderamente constructivas e innovadoras; de acuerdo a la definición de O´Reilly (2005, cit. En Margaix, 2007) éstas son todas las aplicaciones que sacan partido a las ventajas intrínsecas de la web, ofreciendo un servicio continuamente actualizado que mejora cuanto más gente lo use, utilizando y remezclando los datos de múltiples recursos, incluyendo los usuarios individuales, a la vez que ofrecen sus propios datos y servicios de tal forma que pueden ser reutilizados por otros, creando una “arquitectura de participación” en red, yendo más allá de la página de la web 1.0 para ofrecer experiencias de usuario cada vez más ricas (Margaix, 2007, p. 96). Por consiguiente, el proceso de aprendizaje bajo el enfoque constructivista de Vigotsky, se lleva a cabo por medio de la participación del estudiante sustentada en la interacción con los otros con fines de construcciones colaborativas. En consecuencia la construcción individual del estudiante contribuye a la construcción colaborativa de aprendizajes; de acuerdo con las premisas para facilitar el aprendizaje determinadas por Díaz y Martins (1986, cit. En Alonso, 2000), desde la teoría constructivista de Piaget, favorecen más, el empleo de dinámicas de grupo como fuente de actividades estimulantes y reequilibradoras; no obstante también cabe la posibilidad de que la participación del estudiante sea para él sólo un “deber”, como requerimiento de actividades académicas, ya que desde los modelos pedagógicos conductistas, la participación del estudiante puede evidenciar conocimientos individuales sin fines de colaboración.
Puede afirmarse que la colaboración del estudiante no sería posible sin la construcción individual, resultado de diversos procesos cognitivos que parten desde la identificación de los elementos implicados en la temática que se aborda, pasando por la relación, comparación, inferencia, deducción, análisis y reflexión, entre otros como la investigación, hasta llegar a la construcción individual y, finalmente poder ser un sujeto activo en la comunidad; aún así esta situación idílica pudiera ser delegada por construcciones producto sólo de procesos conductistas como la reproducción automática de conocimientos.
El panorama deja ver un sin fin de experiencias enriquecedoras para fortalecer el aprendizaje del estudiante, dándole mayor relevancia y posibilidades de permanencia, aún tiempo después de la construcción; en términos constructivistas ésta es la finalidad del proceso que Ausbel expone en su Teoría del Aprendizaje Significativo; según el autor éste se presenta cuando “puede relacionarse de modo no arbitrario y sustancial” (Pozo, 2006, p. 211). Al considerar que las construcciones se basan en herramientas de la Web 2.0 inmersa en la Internet, habría que evaluar su autenticidad en contraposición a lo que podría ser una construcción en apariencia valiosa, pero resultado del plagio académico recayendo en la reproducción de información o conocimientos de otros, lo que le valdría una acción simplemente conductista.
Imaginemos la riqueza de las colaboraciones de los integrantes de la comunidad, tan variada como la diversidad de experiencias, conocimientos y opiniones de cada uno de ellos, que promueven un nuevo reto hacia los demás, pues el otro tendría que partir de éstas y de los propios para poder llevar a cabo la actividad, lo que propicia las relaciones no arbitrarias con mayor sentido; no obstante para que sea posible, se requiere de las habilidades de cada integrante para formar aprendizajes realmente significativos, pues desde la teoría conductista de Skinner, “Como todos los estímulos (y respuestas) son equivalentes entre sí, el aprendizaje no se ve afectado ni por el contexto en el que se realiza ni por su contenido”. (Martí, 1992, p. 65).
Entre la extensa oferta de herramientas de la Web 2.0, el ámbito académico ha adoptado en mayor proporción a la Wiki y al Blog por su fácil empleo y posibilidades de interacción; para efectos del enfoque del tema que nos ocupa, revisemos la definición de ambas herramientas establecida por Días y Morales (2009):
“El Blog es un sitio Web en donde los individuos escriben comentarios de un tema particular. Los visitantes pueden comentar o ligar hacia el otro Blog; son un medio de comunicación colectivo que promueve la creación y consumo de información original que provoca, con mucha eficiencia, la reflexión personal y el debate., Mientras que la Wiki en estructura y lógica es similar a un blog, pero en este caso cualquier persona puede editar sus contenidos, aunque hayan sido creados por otra. Puede ser controlado para editar/ previsualizar por un pequeño grupo o por todos.” (p. 8)
Ambas herramientas favorecen la construcción colectiva de conocimientos, que desarrollada bajo los esquemas constructivistas ya vistos, pudieran culminar en el aprendizaje significativo del estudiante a partir de la interacción con los otros, pero también a partir de su propia manera de aprender; en este sentido este par resulta atractivo para los estudiantes al responder a los diferentes estilos de aprendizaje.Prueba de ello son los resultados publicados en la Revista de Estilos de Aprendizaje sobre la investigación realizada en el 2009, para determinar la incidencia en la preferencia del empleo de diferentes tipos de herramientas de la Web 2.0 de acuerdo a los diferentes estilos de aprendizaje; la base de datos se conformó por 500 personas, en general docentes de países como México, Brasil, Ecuador, Colombia, Perú, Venezuela, Francia y España, con base en los resultados se determinó que los usuarios prefieren emplearlas en función de su estilo de aprendizaje, ya sea activo, reflexivo, teórico o pragmático. Cela, Fuertes, Alonso y Sánchez (2009) encontraron que el estilo de aprendizaje predominante fue el reflexivo con un 48% de la muestra, seguido del estilo teórico con un 22, 2%, finalmente los estilos pragmáticos y activo en similar proporción: 14.7% y 15,1% respectivamente. Además se logró identificar que herramientas de comunicación, blog, wiki y video, como las de mayor preferencia respecto a su uso. (p. 12)
Seguramente a través de la exposición de estos elementos el lector tiene en su mente la planeación de actividades académicas bajo estos esquemas con auguro de éxito; sin embargo para que éste sea posible, habría que regresar a nuestra primer clave constructora de tal proceso, “El estudiante”; para ser más específicos imaginemos a cada uno de los que ahora trabajaran en el aula bajo el nuevo programa HDT; una vez que todos los factores necesarios converjan como la planeación de las actividades, el tema a abordar, la infraestructura tecnológica para acceder a tales herramientas y por su puesto el grupo de colaboración, es requisito indispensable que el estudiante pueda desarrollarse con fluidez en las actividades implicadas; esta situación depende entonces de un factor intrínseco, “las competencias” que le permitan hacer frente a las situaciones de índole tecnológico e intelectuales.
II. Competencias del estudiante para la construcción colaborativa de aprendizajes significativos en herramientas de la Web 2.0
Si bien a lo largo de este texto se ha hecho alusión al caso del programa HDT, debemos considerar que las herramientas de la Web 2.0 están disponibles para estudiantes de cualquier nivel educativo, y sea el nivel al que pertenezcan deben poseer las competencias necesarias para contribuir a la construcción colaborativa de aprendizajes significativos. Al partir de la premisa de la interacción como base para tal contribución, ésta necesariamente debe partir de la comunicación con los otros, tanto de manera escrita como verbal, pues las herramientas permiten la incorporación de elementos multimedia, que deben mantener códigos de lenguaje comprensibles para la comunidad; en este sentido la primer competencia que cualquier estudiante debe desarrollar para el objetivo de la construcción que hemos abordado, es la Comunicación Escrita y Verbal. Este es un cometido desde la enseñanza en los primeros años de vida escolar, tal como se determina en el los Principios y objetivos generales de la Educación en México, la SEP (2009) establece: Desde el nivel preescolar los niños adquieren la noción, aparentemente sencilla pero fundamental, de que la escritura representa al lenguaje oral y comunica ideas sobre objetos, acciones y situaciones. El desarrollo de la capacidad de expresión oral es un recurso invaluable en todas las actividades humanas y no sólo en las escolares. Además se relaciona con el aprendizaje comprensivo de la lectura y la escritura, pues la capacidad de comunicación es integral. (p.4) Por ende, el estudiante expresa objetos, acciones y situaciones respecto a diferentes temáticas, que sería imposible sin haber aplicado ciertas habilidades cognitivas de diferentes niveles, que como ya se ha visto en el apartado anterior, conllevan a la construcción significativa de aprendizajes. Estas habilidades en su conjunto trascienden en lo que sería una más de las competencias que el estudiante debe desarrollar, definido por Facione (2007) como el Pensamiento Crítico. Para comprenderla partamos de la habilidad cognitiva de menor nivel, denominada como Interpretación, la cual se refiere a la destreza del estudiante para dar un significado y sentido a la diversidad de información que percibe en distintas circunstancias, por ejemplo la información y opiniones que se comparten sobre la temática en común.
Posteriormente la segunda habilidad, es el Análisis, donde el estudiante será capaz de identificar, distinguir y deducir relaciones entre los elementos y factores inmiscuidos en la temática; lo cual da pie al desarrollo de la tercera habilidad, la Evaluación, proceso donde debe estimar el valor de la veracidad de información en sus distintas representaciones, ya sea como datos concisos, argumentos, contra argumentos, opiniones, ejemplos, etc. Una vez concluido este proceso, lo siguiente es deducir conclusiones como resultado del proceso de análisis de la información, lo que constituye la cuarta habilidad, la Inferencia.
Finalmente, bajo el esquema de niveles de habilidades cognitivas de Facione, se llega a los niveles más altos; el desarrollo de la quinta habilidad, la Explicación, implica que el estudiante dé a conocer información en cualquiera de sus representaciones de manera coherente y argumentada. Y finalmente el desarrollo de la sexta habilidad, la Autorregulación, que permite al estudiante guiar su proceso de pensamiento, con conciencia y evaluar el resultado de sus actividades cognitivas para plantear alternativas encaminadas a la mejora de un pensamiento crítico.
Como puede verse, las seis habilidades cognitivas que conforman la competencia de Pensamiento Crítico, están estrechamente relacionadas entre sí y van de la mano de la Competencia de Comunicación Escrita y Verbal. El desarrollo de ambas, en actividades académicas apoyadas en la Web 2.0, responden a los requerimientos de la construcción colaborativa de aprendizajes significativos, pues además del alto nivel cognitivo, el estudiante llega a ser capaz de autorregularse en su propia construcción de aprendizaje.
Las herramientas de la Web 2.0 bien podrían responder al planteamiento de Díaz (2008): al ofrecer los medios para que los aspectos relevantes del proceso de aprendizaje de los alumnos (el pensamiento estratégico) sean objeto de reflexión y se fomente la autorregulación y metacognición (a través de bitácoras y diarios, reflexiones en los portafolios electrónicos de los alumnos, autoevaluaciones, etcétera). (p.8)
Conclusión
Los avances de la era digital ofrecen un panorama alentador a la innovación de prácticas educativas, sin embargo la experiencia a lo largo de la historia, nos hace saber que no importa cuán excepcionales sean, si los actores implicados carecen de los conocimientos, habilidades y actitudes para dar un empleo adecuado con finalidades de aprendizaje y ser competentes para enfrentar las distintas situaciones. Es en sentido, que la renovación educativa debe replantearse para dejar atrás el paradigma de éxito de las TICs para favorecer el aprendizaje, y dar el lugar que le corresponde al estudiante como su principal constructor con apoyo del empleo de herramientas digitales como la Web 2.0, donde la tecnología se ve opacada por la magnitud y riqueza de los procesos cognitivos del estudiante; así la innovación educativa recae en ambientes de construcción de aprendizajes verdaderamente significativos y el desarrollo de competencias perdurables más allá de la simple resolución de actividades académicas, hasta integrase en las actividades cotidianas que desarrolla el estudiante en diferentes ámbitos, lo que trasciende en procesos perdurables a lo largo de la vida. La tecnología avanza a una velocidad apabullante, pero el estudiante competente como constructor de su propio aprendizaje, difícilmente se verá en desventaja, por el contrario será un sujeto crítico a la vanguardia a través la innovación sus propios procesos.
Bibliografía
· Alonso, C., Gallego, D. (2000). Aprendizaje y ordenador. Madrid: Dykinson. S.L.
· Cela, K. (2010). Evaluación de herramientas web 2.0, estilos de aprendizaje y su aplicación en el ámbito educativo. Recuperado el 14 de mayo de 2010 de
http://www.uned.es/revistaestilosdeaprendizaje/
· Danieles,H(2003).Vigotsky y la pedagogía. Barcelona: .Editorial Paidós Iberoamérica, S.A.
· Díaz, F., Morales, L. Aprendizaje colaborativo en entornos virtuales: un modelo de diseño instruccional para la formación profesional continua. Recuperado el 29 de mayo de 2010 de
http://tyce.ilce.edu.mx/stx.asp?id=2790
· Margaix, D. (2007). Conceptos de web 2.0 y biblioteca 2.0: origen, definiciones y retos para las bibliotecas actuales. Recuperado el 28 de mayo de 2010 de
http://www.oei.es/tic/kx5j65q110j51203.pdf
· Martí, E. (1992). Aprender con ordenadores en la escuela. Barcelona: Horsori.
Los avances de la era digital ofrecen un panorama alentador a la innovación de prácticas educativas, sin embargo la experiencia a lo largo de la historia, nos hace saber que no importa cuán excepcionales sean, si los actores implicados carecen de los conocimientos, habilidades y actitudes para dar un empleo adecuado con finalidades de aprendizaje y ser competentes para enfrentar las distintas situaciones. Es en sentido, que la renovación educativa debe replantearse para dejar atrás el paradigma de éxito de las TICs para favorecer el aprendizaje, y dar el lugar que le corresponde al estudiante como su principal constructor con apoyo del empleo de herramientas digitales como la Web 2.0, donde la tecnología se ve opacada por la magnitud y riqueza de los procesos cognitivos del estudiante; así la innovación educativa recae en ambientes de construcción de aprendizajes verdaderamente significativos y el desarrollo de competencias perdurables más allá de la simple resolución de actividades académicas, hasta integrase en las actividades cotidianas que desarrolla el estudiante en diferentes ámbitos, lo que trasciende en procesos perdurables a lo largo de la vida. La tecnología avanza a una velocidad apabullante, pero el estudiante competente como constructor de su propio aprendizaje, difícilmente se verá en desventaja, por el contrario será un sujeto crítico a la vanguardia a través la innovación sus propios procesos.
Bibliografía
· Alonso, C., Gallego, D. (2000). Aprendizaje y ordenador. Madrid: Dykinson. S.L.
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http://www.oei.es/tic/kx5j65q110j51203.pdf
· Martí, E. (1992). Aprender con ordenadores en la escuela. Barcelona: Horsori.
·Pozo, J. (2006). Teorías cognitivas del aprendizaje(9ª ed.). Madrid: Ediciones Morata.