jueves, 19 de agosto de 2010

Sesión 3 del Módulo de Investigación




*Actividad de trabajo colaborativo
Integrantes:

  • Alejandra Arellando Delgado
  • Hatsuko Yalí Nakamura Matus
  • Nancy Pérez Velázquez
  • Citlalli Tobón Guzmán
  • Eunice Ruiz

Después de la telesesión, en conjunto respondimos a las siguientes interrogantes:

1. ¿Cuáles fueron los aspectos más significativos de la telesesión de hoy?
Complejidad, incertidumbre, transdisciplinariedad e interdisciplinariedad

2. ¿Cómo puedo aplicar estos temas a mi quehacer profesional específico y a mi labor como investigador?
Mirar al objeto de investigación como campo de estudio, analizar el contexto donde interacciona el estudiante, reflexionar sobre la práctica y replantearla, ver al estudiante en su integridad para saber qué piensa, qué siente, cómo aprende. etc. De igual manera para no repetir patrones de actitudes tradicionalistas

3.¿Cuál sería una experiencia en donde se plasme la idea de complejidad o incertidumbre, o interdisciplinariedad y transdiciplinariedad que podemos identificar?
Los docentes de una perparatoria del D.F., detectan que una estudiante de primer semestre no logra comprender los temas de las diferentes materias, por lo cual es referida al área de pedagogía de la institución, donde sólo es diagnosticada con problemas de aprendizaje. El director del plantel Coyoacán la remite al departamento de psicología del plantel Contreras, donde se identifican otros factores que interfieren en su aprendizaje como lo son problemas de violencia familiar y baja autoestima.
En este caso la interdisciplinariedad estuvo presente por el personal de pedagogía, ya que sólo realizó el diagnóstico desde su área de conocimiento, mientras que el personal del depatamento de psicología hizo presente la transdisciplinariedad al ver a la alumna de manera integral, en el campo de la investigación se observó como un objeto de estudio en su totalidad.







Logros y Porvenir

*Actividad de trabajo individual
El siguiente texto muestra la reflexión personal sobre mi aprendizaje en el ámbito académico, profesional, familiar y personal, al término del estudio del Módulo Propedeútico de la Maestría en Comunicación y Tecnología Educativa. (Enero-Julio 2010)


A distancia

A distancia, tiempo que en el presente es prueba fehaciente del verdadero significado del ser, del hacer y del saber. A distancia de 28 años, soy mediana de estatura, con 50 kilos encima, de cabellos rizados pero con frecuencia alisados, de tes morena clara, de ojos nostálgicos que miran con anhelo el futuro ya planeado en un pasado; soy ahora de lecturas constantes pero aún de vez en cuando con ojeadas a los libros favoritos de la niñez; con gusto por el folclor de mi país, en especial del día en que se recuerda a aquellos que aún en la distancia de tiempo y vida continúan presentes entre nosotros. A distancia de estos años, me reconozco de carácter fuerte y encantada del punto central de mi vulnerabilidad; con poca tolerancia a la rutina y con empeño para ser mejor, con sentimientos firmes e irremplasables, con objetivos fijos y en trabajo asiduo para acércame a ellos, con vocación por la educación y comprometida con su efecto trascendente en los otros.


A distancia de seis meses atrás, emprendí una nueva etapa, en un programa de estudio, también a distancia, pero con un significado diferente, en el que las barreras de espacio y tiempo se han roto para integrarme a comunidades de conocimiento de diversos ámbitos académicos pero con la educación como fin. A distancia de tiempo y espacio, he descubierto un nuevo concepto de comunicación e interacción con los otros para aprender en conjunto, de manera presencial y en el ciberespacio, con ellos he aprendido también que la colaboración es un apoyo para el aprendizaje académico, profesional y personal.


Hoy, estoy más comprometida con la finalidad de mi aprendizaje para planear propuestas de calidad e innovación educativa; a distancia de aquella primer sesión soy más diestra en la navegación y uso de herramientas de mi aula virtual y más hábil en el uso de herramientas de programas tecnológicos; su empleo es ya parte de mi cotidianidad y plasmo en ellos de manera, por mucho más estructurada que antes, mis ideas que comunico de manera escrita, siempre con la conciencia de mantener integridad intelectual, que es tan sólo una de las actitudes básicas para el logro de uno de mis cometidos de aprendizaje, el pensamiento crítico, con el que a seis meses después, en el terreno académico, comprendo que la presentación coherente de ideas y la expresión sobre mis puntos de vista personales, no son suficientes si no trasciendo el momento del presente, así como en el especial cuidado que debo mantener al presentar mis hipótesis con argumentos sólidos y bajo el sostén de diferentes posturas sobre el tema en cuestión.


Sin dudar afirmo que la educación es un proceso integral, y que el aprendizaje trasciende a la vida misma, pues; el trayecto no ha sido fácil, mucho tuvo que readecuarse y hoy a distancia de aquel día veo reflejado en cada aspecto de lo que soy mis aprendizajes. Profesionalmente, soy más comprometida en mi labor, me exijo mayor calidad en los productos que desarrollo, analizo el contexto de las situaciones educativas que se suscitan alrededor de éstos, y considero mis inferencias y deducciones para replantear mi trabajo hacia la innovación de procesos que potencialicen los beneficios en enseñanza -aprendizaje; hoy procuro la empatía y humildad intelectual con los otros para y realizar un verdadero trabajo en quipo.


Retomar los orígenes de mi educación y aprendizaje, no sería posible sin el núcleo familiar, en él, aprendí las actitudes básicas que me han permitido llegar hasta aquí, rescato la permanencia del esfuerzo y la perseverancia para lograr los objetivos con éxito, pero también hago uso del pensamiento crítico para comprometerme con mi responsabilidad como constructora de mis propios procesos, para analizar y retomar la experiencia vivida como un parámetro para innovar desde mí y ser mejor. Hoy los tiempos ni las formas de convivencia son las mismas, a distancia de hace seis meses éstas también han sido reorganizadas por tiempos de actividades y estudio, convirtiéndose en la base de aprendizaje para afrontar nuevas etapas de vida y convivencia.


Finalmente, pero en primer lugar de importancia, está el plano personal que me llevó a iniciar este proceso; hoy veo los meses transcurridos, antes en días de esparcimiento ahora en días y tardes de compañía de trabajo con el apoyo al margen. He dejado ver que mi aprendizaje no sería posible sin la interacción con los otros, en especial con Aquél que me llevó a encarnar en la vida cotidiana las actitudes del pensamiento crítico, ante todo a ser humilde con mis pensamientos y a reconocer que no son los únicos y por menos los mejores, a no olvidar la empatía para poder comprender al otro, la objetividad, constancia y tolerancia como consigna de vida; al respeto y confianza en mis actos y hacia el otro, sin olvidar la comunicación como medio indispensable de mejora.

A distancia, las experiencias positivas y negativas me dejan ver que siempre se puede aprender para ser mejor; es natural que los objetivos puedan verse opacados por dificultades y obstáculos, pero la entereza en el anhelo de querer lograrlos y en la trascendencia de su significado, mitiga las caídas; a menudo, los cambios graduales son satisfactorios y nos dan nuevos bríos para continuar el camino.